
Hombre grande como un rancho, de lentes y con cara de buen tipo. De chico lo habré visto u oído por evento cultural relacionado al folklore que se le parezca. Gabino Sosa, payador, cantor y también humorista. Un fenómeno, no sólo por esa virtud tan maravillosa y tan poco reconocida de payar con la guitarra, sino también porque sus versos eran una mezcla perfecta del costumbrismo paisano y el humor actual. Estaba "aggiornado" siempre, diría Moria Casán. Y lograba la risa en todo tipo de público. Todavía pasan en la radio su notable trabajo donde narra las historias vividas con su perro inseparable Juan Moreyra(Un estilo con el que ahira el gaucho Bataraz rtrinufa en el Río de la Plata, pero 20 años antes). Lo escucho y parece que lo veo, ya sea en la Rural del Prado, en Americando o en aquel excelente reclame de "El País" Agropecuario, donde discutía con otro gran payador (Juan Carlos López) si eran doscientos o trescientos pesos por no se qué producto para el campo.
Murió en el 2003 cuando volvía del Olimar hacia su pueblo de adopción, Rocha, iba en camioneta y chocó junto a su señora. Tenía 65 años. En cada payada que surge cerca del fogón, su espíritu aparece entre las coplas.
POR ESO HOY, EL PAYADOR DON GABINO SOSA, ES EL OLVIDADO QUE DICE PRESENTE EN BLOGSPOT.





